domingo, 8 de febrero de 2015

ALGUNAS PALABRAS QUE CONFORMABAN EL ANTIGUO LÉXICO EN EL BARRIO LA INDEPENDENCIA DE YARACUY



ALGUNAS PALABRAS QUE CONFORMABAN EL ANTIGUO LÉXICO EN EL BARRIO LA INDEPENDENCIA DE YARACUY

(HOY DIA MUNICIPIO INDEPENDENCIA)
ESTADO YARACUY DE VENEZUELA 
Por Luis Alfredo Valles Silva



Azafate: Especie de bandeja elaborado en madera, rectangular llano  con bordes también en madera de poca altura.
Bamba: Barbarismo Wamba (Rey Visigodo) Moneda equivalente a 5 reales
Cacharra: Chatarra
Cacharriao/cacharriá: Dañado (Ej., están igualitos los dos, el to cacharriao y ella cacharriá)
Canilla: Pierna
Cantina o Botiquín: Bar
Carajo: Interjección de enfado, de enojo o de sorpresa, también puede ser considerado como un insulto.
Carajo (a): Una persona (Ej, me puse a hablar con carajo que estaba allá)
Carajito (a): Niño (a)
Catre o came tijera: Cama de lona
Chancleta: especie de sandalia hecha de una suela que se sostiene al pie por medio de una tira o cordón que separa el dedo gordo de los dedos restantes, diminutivo de “chancla” (calzado de interior como de exterior pues se la usa tanto para estar en casa como para ir a la playa o a la piscina. Las chanclas siempre están concebidas para ser ligeras y confortables y para no dificultar la transpiración del pie en los días de calor.)
Chanfaina: Plato criollo elaborado con el riñón, hígado y corazón de cerdo o res, troceadito cocido y condimentado con aliños bien picados.
Chinchurria: Alimento casero, elaborado con intestinos delgados de la res, bien limpios y trenzados a manera de crineja o clineja, salcochados y posteriormente freídos en aceite.
Chiquero: Lugar donde se crían los cerdos, también suele llamársele cochinera
Chola: Pene
Colorete: Rubor artificial usado por las damas

Coroto: Recipiente de tapara, antiguamente empleado para depositar la sal en granos, el maíz desgranado para dar a las gallinas o monedas (reales)
Cucurutear o Curucutear: Registrar, curiosear
Entrepito (a): Barbarismo de intrépido (a), persona que opina donde y de lo que no debe
Espinilla: Parte delantera de la pierna del ser humano o parte opuesta a la que ocupan los músculos llamados gemelos
Finado (a): Difunto (a)
Fogón: Cocina a leña
Género: Tela
Independenciero (a): Relativo a La Independencia (Ej. Aquí estamos los independencieros)
Jartón: Barbarismo de hartón. Que come demasiado
Jeta: Boca
Juso (a): Persona de rostro enjuto (Feo o fea)
Laberinto: Momento ruidoso, ensordecedor
Lambío (a): Intruso (a), entrometido (a)
Lambucio (a) y/o Velón (a): Que pide mucho (pedigüeño) a quien come algo.
Lapi e ceja: (articulo femenino), crayón para pintarse las cejas.
Limpión: Cedazo o estropajo (fruto de una cucúrbita) usado para limpiarse el cuerpo a manera de esponja de baño
Longaniza: Especie de salchicha casera a base de carne de cerdo.
Ma: Mamá ( Ej. Mi ma = Mi mamá)
Mai: Maíz
Majusa:  Persona de mal comportamiento
Mediagua: Casa humilde de techos de zinc con caída de aguas hacia un solo sentido
Morcilla: Intestino grueso de cerdo o de  res, relleno con sangre, del mismo animal, condimentada, previamente muy bien lavadas y cocidas. Despectivamente, persona de color negro
Muñuelo: Barbarismo de buñuelo (bola de yuca), degustado para épca de "semana santa"
Necio (a): Impertinente
Ña: Señora (Ej. Ña Maria = Señora María)
Ño: Señor (Ej. Ño Juan = Señor Juan)
Olleta: Plato o alimento típico de La Independencia, guiso de gallo o pato (caseros)
Palotalero (a): Relativo al sector El Palotal de Independencia 
Paltó: Saco masculino, Bleiser en el caso femenino (blazer de dama). 
Pantorrilla o batata: Parte trasera de la zona inferior de la pierna del ser humano, conformada por los músculos llamados gemelos
Paraban: Biombo o pared provisional movible, elaborado en tela, cartón o madera, enmarcado en madera, empleado para separar un área de otra o para cubrir un espacio.
Pedilón: Que pide mucho
Peseta: Moneda (Empréstito de término de la antigua moneda española), equivalía a dos reales, o sea un Bolívar. (Ej. dame una peseta pa comprar cambure)
Picucha: Volantín o papagayo insipiente, de forma similar a 2 triángulos equiláteros unidos por su base, elaborada con varillas o nervaduras de la palma de coco// mujer de boca alargada
Picucho: Hombre de boca alargada

Picotero (a): Chismoso (a)
Pintura diuña: Esmalte para las uñas
Pinture boca: Labial o esmalte de labios
Pira: Caraotas negras
Polvo: Compacto para eliminar el brillo de la piel de la cara de las damas
Pocillo: Tasa de vidrio, loza, peltre, plástico o de tapar, gemeralmente para beber café
Pulpería: Bodega
Puya: Moneda de 5 centavitos de bolívar
Quincalla: Tienda para adquirir artículos generalmente femeninos
Quigua: Quebrada
Real: Dinero
Rejúa: Barbarismo de Rejuda (de rejo). Carne dura (Ej. Esa carne te quedó rejúa)
Rentera: Relativo a renta (rentable), Mujer que daba a luz a muchos hijos (Ej. María es muy rentera)
Responso: Regaño largo
Retajila: Barbarismo de retahila. Palabreo dado por una persona a otra, de gran extensión y a velocidad acelerada. (Ej. María vino muy brava y me metió una retajila y se fue)
Sabanetero (a): Relativo al sector Sabaneta
Sagitoso (a): Hiperactivo, azaroso
Salío (a): Que se entromete en todo
Salón e Chivo: Plato o alimento típico de La Independencia, arroz blanco guisado con carne de chivo salado.
Sapo (a): Chismoso (a)
Taita: Papá
Tarantantín: Barbarismo de Tarantín, especie de casucha mal elaborada
Tarro y/o tarrito: Vaso o recipiente
Ternilla: Parte cartilaginosa de la Nariz que forma parte de los senos paranasales
Transío (a): Hambriento (a)
Trasegar: Pasar de un recipiente a otro
Troja: Una trabazón construida por estacas o empalizadas (palos) de madera, construida en ranchos, utilizada, a manera de cama, para dormir.
Tonino: Pájaro arrocero
Totuma o tutuma: Recipiente elaborado con la tapara o fruto del taparo
Vara: Medida de longitud equivalente a 3 pies o a 0.8359 metros.
Vasié o vacié: Dicho que expresa evadir una conversación, se combina con el carajo (Vasie carajo), algunos pronuncian “sie carajo”
Zoco y/o zoco vos: Dicho que expresa evadir una conversación. Vocablo tomado del español quien a su vez lo tomo del árabe, y que significa lugar abierto, mercado en una plaza, inicialmente se decía “cuál zoco”, posteriormente se suprimió la interrogante y se expresaba solamente el Zoco y el interlocutor le respondía “zoco vos” o sea “zoco tu”



 INFORMANTES: Celsa Mercedes Silva Villanueva, Catalina Gimenez, Maria Amalia Gómez, Olga Aponte, Elena Isabel Aponte, María Isabel Aponte, Emerita Rosa Villanueva, Julia Páez Comenarez de Martinez, Olga Mariela Aponte, Miguel Ángel Orellana, Marcos Giménez, Reimundo Mendoza.



sábado, 24 de agosto de 2013

LAS TRADICIONES DEL PALMAREJO DE ANTIER.



.LAS TRADICIONES EN EL PALMAREJO DE ANTIER
                                                                                                            Por Luis Alfredo Valles Silva

Interpretando un Lejío o Canto de Sirena


EL SANGUEO DE LA LIBERTAD:

Con este nombre puntual, se conoció, en Palmarejo, idénticamente se conoció en otras comunidades aledañas, hasta hace unos 35 o 40 años atrás a una modalidad de Sangueo, entendiéndose con el nombre de sangueo, al género ceremonial de canto, toque y baile con el cual se acostumbra recorrer, con la imagen de San Juan El Bautista, las calles de los caseríos y/o comunidades sanjuaneras de los estados Carabobo, Aragua y Yaracuy; trataré de manera particular de relatar lo mas clara y amenamente posible mi experiencia vivida en Palmarejo, comunidad afrodescendientes del actual Municipio José Joaquín Veroes, antes llamado por los habitantes del lugar “Berois” (José Joaquín Veroes. San Felipe (Yaracuy) 1789 _ San Felipe (Yaracuy) 8 enero 1855 
Coronel del Ejército Libertador, intervino como soldado y oficial en la Guerra de Independencia de Colombia, Perú y Venezuela. Su madre, Antonia Veroes o Berois, descendiente de negros africanos, lo confió al cuidado de Agustín Rafael Álvarez de Lugo, abogado, político y justicia mayor de San Felipe. Veroes pudo asistir junto a los hijos de Álvarez de Lugo a la escuela elemental de los padres dominicos y adquirir conocimientos que luego le serían útiles en la carrera de las armas. Se dice tradicionalmente que el 19 de abril de 1810, Veroes abofeteó al hijo del Alférez real que, a las puertas de la iglesia, en San Felipe, le increpó para que se quitara las botas, el traje y la capa que llevaba, pues este tipo de vestimenta sólo podían lucirla los blancos pertenecientes a la nobleza; el incidente le obligó a huir de la ciudad y refugiarse en El Tocuyo…” Lisbella Páez),
en donde me curtí como sanjuanero y de lo cual, eternamente, daré gracias a Dios por ello.
Antes de ahondar en el propio tema que me ocupa, me permito relatar una condición muy hermosa del Palmarejo de antes y porque no decirlo del afroveroense de antes; hasta hace unos treinta años atrás, los sanjuaneros de los caseríos afrodescendientes de Yaracuy,  es decir de Agua Negra, Palmarejo, Farriar, El Chino y Taría, inclusive hasta los que no eran sanjuaneros, pero si afroveroenses o moradores de dichos caseríos, ya que se dieron casos de personas que llegaron de otras comunidades y en suelo veroense se hicieron sanjuaneros y/o parranderos; lo mas trascendental de esto, es que en estos caseríos todos se consideraban familia o pariente, existía un vínculo de fraternidad o de hermandad muy estrecho, lamentablemente ya extraviado o perdido, era algo tan fuerte, que se acostumbraba con gran solemnidad y respeto el guardar luto en el mas estricto sentido de la palabra, se le guardaba luto hasta de un año, entiéndase bien; de 12 meses, es decir 365 días, hasta a un compadre o a una comadre, o a la madrina o padrino de un hermano o hermana; era característico, que cuando sucedía un fallecimiento en la comunidad todo el pueblo entraba en luto o duelo, las damas del caserío un año de negro, seis meses mas de medio luto, en caso de madre, padre, abuelo, abuela o hermano-hermana hasta tres o cuatro años de negro y uno o dos de medio luto, casi no se andaba por las calles, se salía solo a lo eminentemente necesario, los caballeros indicaban este dolor mediante un listón o banda negra en el antebrazo de la blusa o camisa, no se festejaba por ninguna razón, no se escuchaba música alguna; cuando el caso era en un pueblo vecino, según fuese el parentesco, las damas se trajeaban de negro, el morado nunca se usó como luto en nuestras comunidades afroveroenses, se estilaba cortar leña en el caserío y hacer por lo menos un haz de ella e irla a obsequiar a la casa del difunto, ello en señal de solidaridad, respeto y afecto.
Volviendo al caso de Palmarejo, retomando el tema al cual debo referirme, es decir al “Sangueo de La Libertad”, acoto que este tomó ese nombre, debido a que dentro del contexto de la identidad grupal, la fiesta o parranda de San Juan Bautista  encierra muchos elementos que le dan fisonomía propia, uno de ellos es la participación colectiva bien definida, lo cual ha dado fortaleza a la manifestación en si desde hace décadas, cuando se sale a parrandear con San Juan es a dar el todo por el todo, en la actualidad son muchísimas las personas que se avocan a la parranda del Santo en Palmarejo, basándome en ello me atrevo a decir sin temor a equivocarme, que es la comunidad afroveroense donde esta festividad aun conserva sus rasgos mas cercanos a los originarios, hoy dia, al ser tantos los participantes de la festividad, no se evidencia claramente la ausencia de alguno de sus miembros, es decir que si uno u otro, o una u otra sanjuanero o sanjuanera se retira de la parranda, ello no se evidencio o se nota tanto, cosa que no sucedía en el Palmarejo de otrora, en el de antier como me inicié titulando mi crónica, en el Palmarejo donde yo era un adolescente, casi aun un niño, en el Palmarejo donde las parranderas mas destacados eran Las hermanas Carlina, Juana y Regina Landinez, Reyes Sevilla, Flor María Barboza, Cruz Guzmán, Sofía Catalina Blanco, Valentina Blanco, Matilde Blanco, Hermelinda García, las ya mayores hermanas Ambrosia, Simonita y María de la Cruz Oliveros Mora, Santiaga Oliveros, Ventura Ilarraza, Gabina García, las hermanas Francisca, María y Cosmelina García, solo por nombrar algunas de las mas destacadas, y los tamboreros, pues antes el palmarejeño participaba como tamborero o a lo sumo como “toriquero”  “toliquero” (tocador de palos sobre los cumacos), mas que en otra acción, entre ellos  Paulino Oliveros y sus hijos Luis Arteaga (hijo con Guillermina Arteaga) , Eloy Sevilla (hijo con Sulpicia Sevilla), Pedro Quiñónez (hijo con Domitila Quiñónez); Dionisio Landinez, Matías Sevilla, Maximiliano Sevilla, Benito Montero Olivero, también solo por nombrar algunos de los mas destacados, pues Palmarejo siempre se ha caracterizado porque casi todos los habitantes, hombres y mujeres son parranderos y parranderas de las fiestas a San Juan.
Considerando que las parrandas no eran supernumerarias en cuanto a los participantes como en la actualidad, se notaba la ausencia o el retiro de uno sanjuanero o de una sanjuanera, era ley que quien salía a parrandear con el santo debía permanecer todo el tiempo que durase la parranda; cuando una o un sanjuanero por algún motivo se iba y alguien lo notaba, ponía su querella o queja ante el colectivo de parranderos y acción seguida, se buscaba un mecate en el pueblo, cosa que nunca faltaba en una comunidad agrorual; se nombraba rápidamente una comisión, encabezada por una persona muy cercana “al evadido o a la evadida”, dicha comisión  daba inicio al recorrido del pueblo, por lo general siempre salía alguien que daba detalles donde se hallaba el susodicho o la susodicha, al encontrarle, “le ponían preso”, un arresto sin protesto, le amarraban de manos y lo regresaban a la parranda, en ella permanecía atado o atada durante largo tiempo, se daba el caso que se reunían hasta cuatro o cinco presos, estos rogaban que les soltaran, las mujeres a ves hasta con llanto lo solicitaban, pero era un inminente castigo por haber abandonado la devocional tradición, los cantos de los luangos proseguían sucesiva y avivadamente; hasta que en cierto momento se decidía recorrer el pueblo con los detenidos y/o detenidas, el recorrido se hacía, como aun hoy se hace, como lo acotamos al inicio, con los llamados sangueos, era un especie de castigo que se le daba a los evadidos y evadidas de la parranda, hasta que una de las cantadoras detenidas, o muy solidarizada con una o uno de estos, decidía cantar el “Sangueo de la Libertad”, ello con la intención de conmover al resto de parranderos para que les liberasen; la letra del sangueo es la siguiente:

El Solista: Libertad pa' los presos
Coro:    No se le da.
Solista:  Libertad, Libertad
Coro:  No se le da
Solista: Por caridad
Coro: No se le da
Solista: Para los detenidos
Coro: No se le da

Solista: Para Las detenidas
Coro:   No se le da

Cantando luangos Sanjuaneros

       PARRANDA DE SAN PEDRO APÓSTOL CON          SAN JUAN BAUTISTA EN PALMAREJO DE YARACUY.

Por muchos es conocido que las festividades para San Pedro (Simón o Simeón. Apóstol de Jesucristo y primer jefe de su Iglesia nacido en Betsaida de Galilea  y fallecido en Roma), según el Santoral católico, fueron asignadas el dia 29 de junio de cada año, fecha que comparte con su homólogo, el también Apóstol San Pablo (Paulo de Tarso), este San Pedro es festejado en muchas localidades del país, en Palmarejo, hasta hace unos cuarenta años atrás, tal vez un poquito mas, se festejaba, cada 29 de junio en concordancia con su “Santo Día”, para esa ocasión se desarrollaba una extraordinaria y no menos lucida Parranda que la que se realizaba a San Juan Bautista, días antes, el 24 de junio, pero con la particularidad que la imagen religiosa que se veneraba y se observaba en tal momento no era la de San Pedro, era la misa de San Juan, la del San Juan de Palmarejo, caso similar ocurría en el resto de comunidades de la para aquellos tiempos mal llamada “Zona Negra” actualmente denominada “Zona Afroveroense”.
Cada 29 de junio, día de San Pedro, los parranderos desde finales de la tarde comenzaban a “concentrarse” en casa de la “Madrina de San Juan”, primigeniamente de la ya desaparecida “Ambrosia Oliveros Mora”, hija mayor de la legendaria Marta Mora y de su esposo Anselmo Oliveros, los sanjuaneros mas antiguos de los cuales se tiene noticias en el actual Municipio Veroes y luego de su deceso en casa de su sobrina nieta y ahijada Juana Landinez, allí iban dándose cita cada parrandero, para una vez reunidos la mayoría de ellos, solicitar el simbólico permiso a San Pedro Apóstol para en su día repetir la festividad a, y con San Juan el Bautista; idénticamente se recorrían las calles de aquel Palmarejo de luminarias de carburo y gasoil con las interpretaciones de los Sangueos tradicionales, de vez en cuando se llegaba a una casa donde en la puerta estaba colocada una bandera amarilla, el amarillo es y ha sido siempre el color del San Juan en Palmarejo, esa bandera le indicaba a la parranda que allí les estarían esperando y donde les harían una cortesía, así fuese de lo mas sencilla, tal vez una botella de una bebida espirituosa para los parranderos, sobre todo para aclarar las gargantas maltrechas de las cantadoras y dar fuerzas a las manos de los músicos tocadores de tambores largos, acompañantes para los cantos de luangos sanjuaneros; tal vez les obsequiarían una taza de caldo de gallina con su “cosido” (plátano verde cosido o salcochado); tal vez con una pequeña contribución monetaria, entre otras. Allí, los llegados, los parranderos se apostaban a las puertas de la vivienda, bajaban la imagen de San Juan, de seguido un canto de Sirena de saludo, una respuesta, bien de alguna mujer de la casa visitada o bien de otra parrandera visitante y otra y otra y otra, hasta culminar los cantos de sirenas o lejíos, una vez culminados los cumacos arrequintaban su ronco sonido y los paleros, paliteros, toriqueros o toliqueros marcaban la base rítmica sobre los cuerpos de los propios tambores largos y una veterana solista apuntaba un luango corrío que todas las demás mujeres responderían cargadas de euforia y frenesí; tal situación solía repetirse en reiteradas ocasiones hasta llegada bien entrada la madrugada, cuando los cuerpos de ébano de aquellos palmarejeños de la década del 60 y mas atrás no daban para mas y debían retirarse a sus humildes pero honrosos hogares a descansar.

Sanjuaneros de Palmarejo de Yaracuy

PARRANDA DE LA VIRGEN DEL CARMEN  CON SAN JUAN EL BAUTISTA EN PALMAREJO DE YARACUY
Idénticamente, como en el anterior caso de la Parranda para el dia de San Pedro, en aquel Palmarejo antañón, para el dia de la Santísima Virgen del Carmen, el dia 16 de julio, se armaba una soberana Parranda de Tambores, igual en el caso del dia de San Pedro, se solicitaba un simbólico permiso a la madre de Jesucristo en la advocación de la Santísima Virgen del Monte Carmelo, es decir La Virgen María del Carmen o solo Virgen del Carmen, para hacer honores a San Juan El Bautista, el resto de aconteceres era a la par con el del Día de San Pedro Apóstol.

Madrina de San Juan Bautista de Palmarejo, Señora Juana Landinez


ENTREGA DE BANDERAS DEL CULTO DEVOCIONAL DE SAN JUAN BAUTISTA EN PALMAREJO DE YARACUY.

Por todos es bien sabido, que la Iglesia católica celebra la fiesta principal a San Juan Bautista, el precursor de Jesucristo, el 24 de junio (seis meses antes de Navidad, ya que el Evangelio cuenta que su madre Isabel estaba de seis meses cuando el ángel anunció a la prima de ésta, María, que sería madre del Mesías), así mismo, aunque muy poco conocido, como el dia 29 de agosto, por la Iglesia Católica, se conmemora la decapitación (Degollación de san Juan Bautista), en los pueblos o comunidades sanjuaneras del Municipio José Joaquín Veroes del Estado Yaracuy, para el día 30 de ese mismo mes de agosto, estimando que se correspondería con la fecha del sepelio, se realizaba, con suma solemnidad, la llamada “Entrega de Banderas” el Culto devocional de San Juan Bautista. Acción que entró en decadencia hace muchos años, tal mes unos 30 o mas, hemos observado entregas de Banderas, recientes, en comunidades como Albarico y Agua Negra, pero en nada se le parecen a las Solemnes Entregas del Culto Sanjuanero del Palmarejo de Marta Mora, de su  hija Ambrosia Oliveros y de su bisnieta Juana Landinez, la última entrega de banderas que recuerdo haber visto de sanjuaneros tuve la dicha de verla en Farriar, en donde idénticamente se realizaban como en Palmarejo, la vi en casa de la Señora Calixtra Ortega, siendo aun adolescente ya inmerso en el mundo de la cultura tradicional de Venezuela, me encontraba de visita en casa de la familia de la, para aquel entonces, Maestra Rosa Emilia Monagreda de Barboza, quien por cierto es también bisnieta de la Legendaria Marta Mora, al ser nieta del primogénito de Doña Martha y Don Anselmo, el afamado Celso Oliveros Mora (“Papa Celso”), recuerdo que entre los parranderos andaban, mi hoy día Comadre Rosa Emilia Monagreda de Barboza, Úrsula “Ucha” López, Georgina Graterol y Petra Ortega (hermana de Calixtra), los hermanos Tabo y Ñero Barboza, Eloy Sevilla y su hermano Pedro Quiñónez, entre otros tantos cuyas imágenes y nombres no llegan a mi mente, la mayoría eran miembros de una organización que se conformó en el Veroes, la misma ya desaparecida, llamada “Cultores de Veroes” la concentración de parranderos fue en la calle principal vía Agua Negra, esquina de la calle 5 de julio, diagonal a la casa de la Señora Dominga Peralta, donde funcionaba la sede de la antes referida asociación de cultores; aprovecho para pedir disculpas a los familiares de muchos de los nombrados en esta crónica que ya han emprendido sus rumbos en el viaje sin retorno, ruego para ellos su eterno descanso. De allí salió el sangueo con la imagen de San Juan Parrandero, el San Juan local, el de Farriar; las mujeres que iban portaban banderas que ondeaban al aire ágilmente al son de las tamboras, tomamos la vía que conduce a Pueblo Nuevo, por allí luego de un cierto recorrido, tras breves detenciones y descansos llegamos a casa de la Señora Calixtra Ortega, allí esa robusta y simpática mujer salió rebosante de alegría, brazos al aire, por momentos aplaudía y bailaba, colocando ambas manos apretadas sobre su cabeza, el sangueo que el cortejo que acompañaba la imagen de San Juan Bautista entonaba, salió a recibirnos, de seguido la emoción de todos fue abrumadora, Calixtra abrazaba y besaba a toda la comitiva, seguido el “Burro de San Juan”, es decir quien lo portaba y lo bailaba a los compases de los sangueos interpretados, lo colocó en medio del patio o solar delantero de la casa de la Señora Calixtra, con la intención de descansar, enseguida los tamboreros se colocaron sobre las tamboras como si las cabalgasen e interpretaron algunos “luangos golpiaos”, que cantaron las damas presentes, entre ellas mi Comadre Rosa, y Georgina, todos bailábamos alegremente, mujer con mujer, hombre con hombre, hombre con mujer, era todo alegría y sano compartir, al rato de bailar frenéticamente los luangos golpiaos, se detuvo la parranda, Calixtra entró a su casa y sacó una botella de bebida espirituosa para ofrecer a los llegados, disfrutamos de un merecido descanso de lo fatigante de la jornada  acto seguido Doña Calixtra, pidió que le interpretaran un sangueo, solicitud que no se hizo esperar, tomó la mesita con la imagen de San Juan en sus manos y lo bailó emocionada, luego lo introdujo dentro de su humilde morada, siguiéndola a ella entramos todos los que conformábamos el cortejo de sanjuaneros,  incluyendo los tamboreros, Doña Calixtra, una vez dentro de su hogar, devolvió la mesa del Santo a quien lo tría inicxialmente, y al tiempo del canto de sangueo, con la terminación de este, el Burro de San Juan lo colocó en el centro de la salita, todos formamos involuntariamente un círculo, algunas de las damas presentes, Calixtra en primer lugar, Úrsula “Ucha” López, Petra Ortega y Georgina Graterol, se arrodillaron pegadas a la mesa de San Juan, se tomaron por los hombros y pegaron las frentes a la mesa del santo, realizando ademanes corporales a los compases del sangueo que aun tocaban los tamboreros, al cabo de un tiempo levantaron nuevamente sus cabezas y se alzaron del piso todas con excepción de Doña Calixtra quien enseguida se acostó boca abajo delante de la imagen de San Juan, luego se introdujo por debajo de dicha mesa, mas o menos hasta la altura de los hombros, luego salió de allí y se volvió a tender en el piso, en esa ocasión boca arriba y haciendo ademanes corporales nuevamente se introdujo debajo de la mesa del santo, alzó ambas manos y tomó la mesa del santo y la colocó sobre todo su torso, allí hacia movimientos corporales al son de los compases del sangueo que interpretaba el grupo de presentes, al poco tiempo caso similar realizaron otras de las damas, Úrsula, Georgina y Petra, entre otras, al final todas quedaron acostadas boca abajo en el suelo alrededor de la mesa e imagen de San Juan, al poco tiempo se fueron alzando del suelo y se arrodillaron, seguido pidieron que les entregaran sus banderas que cargaban, lo que las mujeres realizaron, el resto de damas presentes, entre ellas mi hoy dia comadre Rosa Monagreda de Barboza y otras también se arrodillaron y un grito convertido en canto de Sirena o lejío que lanzó Úrsula inundo de nostalgias la salita, seguido fue Georgina quien respondió a Úrsula su lejío, y luego Calixtra y otra y otra y otra, una repetía turno y otra la seguía, de pronto comenzaron todas a llorar a gritos, se abrazaban unas con otras y todos los que las veíamos también llorábamos de verlas llorar, recuerdo claramente que Eloy Sevilla me dijo, Así es como se entrega Banderas, al poco tiempo comenzaron a enrollar poco a poco, aun llorando, pero ya mas consoladas, Calixtra se levanto de primera y mirando al techo de su salita introdujo la bandera por entre las cañas y tablas que servían de armazón para un humilde techo de zinc, otras mujeres que también estaban la emularon y lo hicieron seguidamente, el resto de damas las apretaban contra sus cuerpos y las llevaron de regreso, con un silencio ceremonial regresamos al pueblo, casi sin hablar estuvimos por ratos en el, hasta que cada cual fue regresando a sus respectivos hogares, las mujeres una vez en sus casas igualmente colocarían sus banderas clavadas en los techos o guardadas en lugares donde no fuesen tocadas, sería hasta el año que viene que nuevamente saldrían a la calle a dar inicio al ciclo del ciclo de festejos a San Juan Bautista, yo me regresé a Palmarejo con Eloy, que siendo palmarejeño ya residía en Taría, donde aun hoy reside, en el trayecto me contaba, que así era como se hacía una verdadera entrega de banderas, entre otras cosas le pregunté el por qué las mujeres lloraban y me respondió que era porque ellas no sabían quiénes de sus familiares o de ellas mismas ya no estarían para el venidero año y también porque recordaban a familiares que participaban activamente en esos eventos que ya habían muerto.

Parranderos de San Juan de Palmarejo de Yaracuy





martes, 30 de abril de 2013



LA TULLÍA
O MISIA CALAMIDAD.

Por Luis Alfredo Valles Silva







EL DIA PRIMERO DE MAYO,  SE PRESENTA LA TULLÍA,  CON SU MALETA EN LA MANO,  SEÑORES MUY BUENOS DÍAS!                                                                                                       

Con esta cuarteta popular, perduró en algunos sectores del Municipio Independencia, específicamente en el otrora barrio La Independencia, una muy antigua leyenda, a la cual los coterráneos mas añejos del lugar le aseguran orígenes indígenas y lo cual degeneró en una también antigua tradición. Se trata pues de un evento, que  fue solapado por otro, el primero una costumbre tradicional comunitaria, que hasta la presente fecha no le hemos hallado par en otro estado y menos país, aunque estamos seguro de que si lo habrá y estaremos gustosos de saber de estos, el segundo evento que opacó al primero fue la promulgación internacional allá en el año 1889,  con el Día Internacional de Los Trabajadores. 

Por lo menos en lo que respecta a nuestra familia y el entorno de la misma, siempre se recordó al día “Primero de Mayo” como el Día de La Tullía, estamos conscientes de que dicho término no es más que un barbarismo de la correcta palabra “Tullida”  de lo cual el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos dice: Tullido (a): (Del part. de tullir). adj. Que ha perdido el movimiento del cuerpo o de alguno de sus miembros. U. t. c. s. La  susodicha “Tullida” es pues, un personaje imaginario, según los portadores orales del mito era una mujer horrorosa, de muy mal aspecto, profetizadora de malos augurios, portadora de calamidades, de allí que en comunidades, según nuestra dilatada amiga y colega investigadora de tradiciones locales, en su Municipio José Vicente Peña, también del Estado Yaracuy, La Profesora Carmen Aída González,  se le conoció y aun se le recuerda como “Misia Calamidad”. 

Ese día primero de mayo, el citado personaje llegaría de casa en casa portando un bagaje o equipaje de todo lo malo que ella podría presagiar, pero sobre todo dejaría la mas inminente hambruna para todo el año; lo único que podía contrarrestar el mal advenimiento de su presencia en el hogar, era levantarse muy temprano, inclusive antes de que los rayos del sol dieran en ese día y encender el, para aquel entonces “fogón” (lugar en ranchos o estancias, donde se hace el fuego para cocinar) de los humildes hogares de las familias de aquellos antiguos días; aun retumban en nuestros oídos, los gritos de las mas viejas de las casas vecinas, en los para aquellos días solares, donde no existían paredes amuralladas que hoy día aíslan las familias, no se contaba ni con cercas o “empalizadas” los patios eran colectivos y uno iba y venía de uno y de otro hogar como si fuese el propio, y pues si a viva voz se dejaba oír: - “Fulana levantáte y prendé ese fogón, mirá que te va a agarrar la tullía” a lo que instantáneamente, acto seguido, como un mandato militar quien escuchaba aquella expresión, y por olvido lo había obviado, encendía tal vez ya no un fogón, tal vez su cocina de “mecha” y de a kerosene, difícilmente se contaba con las modernas cocinas a gas y menos las eléctricas, se hacía un cafecito o un té de hierbas del patio, tal vez de yerbabuena (hierba buena), o de malojillo o cualquier otra hierba aromática y medicinal, de lo cual se debía brindar u obsequiar a los miembros del hogar y preferiblemente a los vecinos y/o parientes, que eran los que circundaban el entorno familiar de esos tiempos, ello era signo de que el año sería próspero, de abundantes alimentos que degustar y compartir con el vecindario, se cancelaba la nefasta premonición de un año duro o de escasa bonanza.

Informantes:
Señora Celsa Mercedes Silva de Valles
Señora María Amalia Gómez Orozco (+)
Señora María Isabel Aponte Colmenarez (+)

jueves, 20 de septiembre de 2012


LA OLLETA DE GALLO
PLATO TÍPICO DE INDEPENDENCIA DE YARACUY – VENEZUELA.-
Por Luis AlfredoValles Silva
Informante: Doña Celsa Silva Villanueva de Valles



La Olleta de Gallo, la historia de este exquisito guiso o cosido se pierde en el tiempo y en las rurales comunidades de los Pueblos del Sur del Municipio Independencia en el Estado Yaracuy, Cañaveral, Vijagual y Tamanavare, asumimos que también en Mampostal y La Negrita; su nombre se remonta a la época de la colonia, "olleta", hace referencias a una olla grande de loza o de barro como también se le solía llamar, (olla de cerámica o loza) muy usada en la referida época en los fogones de leña, era el utensilio preferido a la hora de un buen guisado, puchero o cosido y en la cual se unían en un compendio de deliciosos sabores, obtenidos de la amalgama de los mas variados ingredientes, en este delicioso Plato Criollo y típico del municipio Independencia, el mismo obtenida su receta de la Familia Silva Villanueva, en donde el Gallo vendría a ser el mas importante personaje en la preparación.

Para la elaboración o preparación de la olleta de gallo, como su nombre lo refiere la carne estelar es la de gallo, por lo general un gallo casero y preferiblemente viejo, carne que se deberá acompañar de verduras, vegetales y especies tradicionales, en este caso, las empleadas por la familia en cuestión, acá es importante destacar, que según la tradición familiar estas especies suelen variar. Para obtener un cocido o guisado sustancioso, gustoso y apetecible se debe hacer con paciencia y mucho esmero. Este exquisito plato típico venezolano, aunque en la actualidad, ya sabemos que es oriundo de España, pero que se criollizó en los fogones de las casas de las familias mestizas que lo heredaron y lo transformaron a su gusto; solía prepararse para ser degustado los domingos o días festivos o especiales, tal es el caso de encuentros familiares, es decir cuando la casa donde se prepararía, recibiría la visita de familiares alejados o distanciados por diferentes motivos; la elaboración de este guisado requiere dedicación y paciencia. En los últimos tiempos se empleó para su cocción ollas de metal de las que se adquieren en los mercados, debido a que las de loza o cerámica se dejaron de elaborar. 



INGREDIENTES:

Un gallo  preferiblemente viejo
2 cucharadas de aceite
1 ó 1 y ½  kg de verduras (papas, ñame, ocumo, apio, batata, auyama, etc.)

PARA LA SAZÓN:

1 cebolla de cabeza o redonda
1 pimentón sin semillas
1 cabeza de ajo desgranado, pelado y machacado
1 trocito de papelón (o 2 cucharadas de azúcar morena)
1 ají dulce al gusto
Cebollín o cebolla larga al gusto
Unas ramitas de culantro de monte (cilantro silvestre)
sal y pimienta blanca al gusto
4 clavitos de olor (opcional)
1 palito de canela (opcional)
1 cucharada de vinagre de vino
1 taza de vino de cocina
Agua residual del salcochado de maíz blanco pilado (“Agua de maíz sancochado”). En los últimos tiempos se hizo adicionándole al agua para hacer la cocción del gallo harina de maíz precocido.


PREPARACIÓN:

1. El Secreto de la olleta de gallo está en el agua para su cocción, antiguamente se acostumbraba a comer as arepas del diario casero de las llamadas de maíz pilado, para elaborar dichas arepas, algunos tenían en sus corrales (patios o solares) plantaciones de maíz blanco el cual una vez cosechados pilaban y almacenaban para su posterior y  cotidiano uso, algunos y ya mas tendiendo a los últimos tiempos,  adquirían el maíz ya pilado en los llamados “Pilones” (establecimientos dedicados al expendio de maíz pilado y sus derivados para el alimento de cerdos y aves de corral (Pico, Nepe, Afrecho, entre otros), el maíz pilado se cocía o “salcochaba” como se le decía antiguamente en abundante agua fresca, se acostumbraba en todas las casas hacer esta faena hogareña en horas de la tarde, una vez cocido o sancochado el maíz (ablandado) se retiraba del fogón (estufa elaborada con tres piedras llamadas topias y como combustible trozos de madera, llamados “leña regendía”  -leña hendida- o trozos de madera), se dejaba reposar hasta el día siguiente, cuando muy de mañana se extraía el maíz salcochado o sancochado (cocido) y se molía, algunos lo hacían con dos piedras, previamente seleccionadas con las características particulares que se ajustaran a la necesidad según el uso, una la de mayor tamaño serviría de base y otra pequeña a la cual llamaba “mano” o “mano de moler”, el conjunto de ambas piedras recibía el nombre de “Piedra de moler”, y sobre la cual se iba colocando porciones de granos de maíz y con la mano de moler lo trituran volviéndolo una masa mas o menos uniforme, se retiraba gradualmente las porciones de masas hasta que se  olía el total de granos cocidos; otros ya con mas modernidad, empleaban los llamados “molinos Corona”, adquiridos en los expendios comerciales de la época, estos inicialmente fueron manuales y en los últimos tiempos se adquirían con motores eléctricos, en ellos se molían las porciones de granos y se iban apilando similar al caso de la piedra de moler, posteriormente se amasaba muy bien y con dicha masa se elaboraban las deliciosas arepas que irían a acabar de cocerse en el fogón a la leña; con el agua que quedaba al extraer los granos de maíz para molerlos y hacer las arepas, a la cual damos a llamar “agua residual”, se la apreciaba o valoraba como un líquido muy especial, ya que por tradición oral se conocía que allí quedaba el mayor cúmulo de vitaminas del maíz, a diario dicha agua se empleaba como refresco casero, se le adicionaba guarapo de papelón o azúcar (se endulzaba) y se bebía en las comidas o a la hora de refrescarse, cuando se contaba con las llamadas neveras o heladeras y por ende con el hielo se le colocaba para enfriarla y era mas agradable al paladar, esta misma agua residual del maíz, era la empleada para cocer o salcochar el gallo para la olleta, era el toque especial.

2. Se troceaba muy bien el gallo bien lavado (beneficiado). Hablamos en tiempo pasado, pues este plato dado el modernismo se dejó de elaborar, también porque las abuelas y bisabuelas murieron y las generaciones de relevo no prosiguieron elaborándolo, a los sumo quedó como parte de la tradición oral.

3. Una vez troceado el gallo ya beneficiado se colocaba en la olla con el agua residual del maíz, dicha olla contentiva del señor gallo y su preciado líquido ce acercaba al fogón, en este aspecto prevalecía la sapiencia o veteranía de la cocinera, pues debería según sus experiencias heredadas de sus antecesoras lograr que el gallo se fuese  ablandando a fuego lento, dado que lo dejaría en dicho fogón durante toda la noche, el truco por decir algún término estaba en saber atizar (acercar) los trozos de leña quienes deberían irse consumiendo muy lentamente y no dejar pasar de blandita o dejar muy dura la carne del gallo, al día siguiente, la cocinera encargada de la elaboración de la olleta se cercioraba del asunto, si estaba muy dura aun la carne le adicionaría mas agua preferiblemente de la del agua residual del maíz del día y la ponía a hervir otro tanto, hasta que diere el punto o dente, una vez en su punto justo.

4. Se irían preparando lo referente a las verduras que deberían pelarse y lavarse muy bien, en otro recipiente u olla se pondrían a ablandar, algunas abuelas las adicionaban directamente al puchero amanecido y le adicionaban mas agua para que ellas (las verduras) alcanzaran su textura deseada, seguidamente:

5. Se preparaban los aliños para la sazón; en una sartén con el aceite onoteado (pintado con onoto o achote) se colocaban, previamente troceados la cebolla redonda, el pimentón, el culantro,  el ajo y el cebollín, seguidamente se sofreía todo al criterio de la cocinera, una vez listos dichos aliños se adicionaban al puchero o guiso y se iba mezclando muy bien tras revolver el guiso, posteriormente se le adicionaba, la pimienta molida, la sal al gusto, y el trocito de papelón o el azúcar, también al gusto o criterio de la cocinera; los clavitos dulces y los trocitos de  canela, el vinagre de vino y el vino de cocina, mezclando o revolviendo muy bien con una cuchara de madera, se dejaría cocer por el tiempo necesario unos 10 o 15 minutos mas, tratando de que no quedare tan espero y no se convirtiese en un especie de guiso para hallacas.



Notas: En los últimos tiempos algunos le adicionaban alcaparras y aceitunas, pero en el caso de la familia Silva Villanueva, por tradición de la Bisabuela Juana Bautista Villanueva, no les agradaba pues aseveraba que le cambiaba la sazón.

Algunos empleaban en lugar de gallo, patos igualmente de preferencia los caseros y viejos.
Este Plato característico de la culinaria Independence en Yaracuy, dejó de elaborarse con la aparición de la harina de maíz precocido hace unos 50 años, en virtud de que la misma no requiere de ser hervida para ablandarle, por tal motivo no se siguió obteniendo el agua residual del maíz salcochado, que era el aspecto principal, luego del gallo para su elaboración, aunado a que el fogón de leña fue primeramente reemplazado por la cocina a kerosene y luego por las modernísimas a gas y/o electricidad.